Justo en medio de la convulsión social que vive nuestro país, el INEI anuncia que la pobreza cayó 4.2% entre el 2005 y 2006. Además de paros, movilizaciones, bloqueo de carreteras y comisiones ministeriales que buscan protagonismos en los medios, el dato que la pobreza disminuyó puede sacar cachita a los peruanos de a pie que andan en las calles manifestándose… y porque no, darle la razón y las primeras satisfacciones al gobierno aprista.
¿Cómo disminuyó la pobreza?
Es importante notar que estos resultados incluyen un cambio de metodología. Así, la aplicación de nuevas técnicas –más precisas- hacen que la pobreza del 2004 ya no sea 51.6% sino 48.6%, y la pobreza extrema también se “sincere” pasando de 19.2% a 17.1%. Debemos considerar que en el 2005, también se hizo un ajuste de metodología cuyo resultado mostraba que la pobreza había aumentado desde el 2001 y contradecía al presidente Toledo, este incómodo resultado provocó la salida de un reconocido miembro de la cooperación francesa encargado del tema.
Sin embargo, lo más llamativo de las nuevas cifras –sin objetar su validez- es que pareciera que el proceso del chorreo ha comenzado a suceder. Según los nuevos cálculos no hubo cambios en la pobreza total entre el 2004 y 2005, es más subió 0.1%, si esto fue así: ¿qué explica el bajón de 4.2%?, más aún ¿como ha bajado la pobreza si los precios han aumentado (como en el caso de los combustibles)?. Cuando ya muchos habían tirado la toalla, convencidos que con el chorreo no nos desarrollaremos, pareciera que la cosa funciona y que las cifras azules de la economía nacional se condicen con una mejora del bienestar nacional.
La nota técnica emitida por el INEI afirma que “Si bien la reducción de la pobreza en Sierra y Selva es leve, poco más de un punto porcentual de disminución, marca un punto de quiebre en tanto va acompañado de una mejora de ingresos y gastos de dichos hogares… mayormente en la parte urbana de las tres regiones naturales”. Estas cifras indican que sólo en Lima la pobreza se ha reducido 6.7%, en las zonas urbanas 5.6% y en las rurales 1.6%.
Sin embargo, las manifestaciones en las principales ciudades del país y una vuelta a las zonas rurales de los departamentos pobres muestran una tendencia contraria. De hecho los nuevos datos de pobreza alertan que la brecha y la severidad de la pobreza rural aumentaron en estos dos años. Para poder afirmar que hay un punto de quiebre es necesario analizar algo más de dos años y ver la tendencia, es apresurado decir que de aquí en adelante la pobreza caerá.
La política de la información
El inicio del presente gobierno estuvo marcado por un descrédito a la gestión anterior. Esta estrategia sugería bajar la valla para las metas propuestas por Garcia. Antes de las recientes manifestaciones, el gobierno y varios medios “celebraban” ya no sólo los buenos resultados macroeconómicos, sino condiciones como el pleno empleo (o subempleo) de Ica y La Libertad, el inicio de “Sierra Exportadora”, las nuevas concesiones mineras, etc… dando a entender que estos "logros" son el inicio de una era de bonanza.
Ahora que la cosa está que quema, con los descontentos masivos efectivamente descentralizados, pareciera que este dato de reducción de pobreza, busca ser no sólo “el punto de quiebre” para el mensaje del primer año del gobierno, sino también un colchón o un escudo para que neutralizar la presión social existente. ¿Bastará sabernos más pobres para que las manifestaciones cedan?.
